Caminar, sentir que tus pies se mueven sobre firme , sentir de nuevo el aire en la cara, poder mirar mas alla de los muros del abismo. Y sobretodo, luz, que ilumina y calienta. Que sensaciones tan distintas, añoradas y soñadas al mismo tiempo, deseadas y temidas al unisono. Junto al horizonte, el vertigo. Frente a la ilusión el miedo. Al lado de la emocion, un mundo de temores.
Eso es caminar al borde del abismo que tan costosamente hemos escalado. El recuerdo de lla negrura , persiste. Está muy próximo todavía y los pasos son vacilantes. Sientes como de repente, el cansancio te inunda. Y poco a poco te vas dando cuenta de lo que has hecho. El pasado te acompaña y pugna con el futuro por inundar el presente.
Luchar por el futuro es en un primer instante devolver al dia a dia su normalidad. Romper las ataduras con ese pasado tan proximo , ataduras que condicionan , en forma de miedos, argumentos que al mismo tiempo son reales e irreales. Es una mezcla de pasado y presente que a veces es tan desequilibrante...
Pero tras mis palabras y mis miedos hay mucha ilusion y esperanza.Mirar al futuro me llena de profunda alegria y satisfaccion. Y aunque todo deba ser mediado por la prudencia, cada vez doy mas lugar a todo en mi vida. Se que nuestro caminar todavia es vacilante, evitando riesgos en la medida de lo posible, pero afrontando cada vez mas , pasos dificiles y lugares ariiesgados. El terreno es resbaladizo, pero nuestro caminar es mas firme. Paso a paso, nos alejamos poco a poco del borde, aunque aun esta demasiado cerca.
Caminar, caminar, caminar. Ese es nuestro objetivo. Sabemos que al final esta el mar, lleno de vida y fuerza. Sabemos que nos espera. Por fin lo sabemos. Deseo llegar a el, sin prisas, pero llegar. Y cuando estes frente a el, hijo mio, salta. Zambullete en el. Te espera y ademas te lo has ganado, con todo tu esfuerzo. Es tu premio, y tambien el mio.
viernes, 19 de octubre de 2007
martes, 16 de octubre de 2007
No es continuar. Es empezar otro camino
Hace unos meses comencé un camino que al principio presumia solitario, y que se convirtió en un lugar de encuentros , de descubrimiento. Inicié mi Blog Cartas desde el abismo de la depresión de un hijo, como una forma de sacar fuera de mi angustias y miedos, esperanzas y frustraciones, todas ellas encontradas en el abismo de la depresion de un hijo, depresion grave, perturbadora, que removió muchas cosas muy profundas mias, cuestionando lo incuestionable, recolocando planteamientos y seguridades, sueños y pesadillas.
A lo largo de 33 cartas, compartí con lectores que al comienzo no pensaba ni que fuesen a existir, todas esas vivencias, con mucha sinceridad, desde un anonimato , refugiado tras la pantalla y el teclado, lo cual me daba mucha libertad al expresar lo que sentia, lo que vivía , lo que intuía. Pase muchas horas volcando entimientos y pensamientos, conformando todos ellos una dura vivencia, la del abismo, la del padre de un hijo con depresión. Compartirlo me ayudaba. Reconocerlo publicamente tambien. Y poco a poco comencé a sentir una compañía en ese viaje sordido que me hacía salir aunque fuese por unos momentos de la soledad que sentía. Y eso me ayudaba a pensar, a sentir, a retomar fuerzas para un día a día muy duro.
Hoy todo va mucho mejor. Mi hijo recupera cada vez mas su normalidad, va a su colegio, poco a poco es menos vulnerable, su tratamiento se ha reducido bastante, retoma su vida, sus amistades, sus sueños y aspiraciones. Yo tambien poco a poco voy retomando mi vida, aunque como es normal, compruebo las secuelas y las consecuencias de todo lo vivido. Muchas cosas han cambiado, y quizas no sea malo que asi sea, pero necesito tiempo.
Podía haber continuado en el blog anterior, pero no correspondería con el titulo lo que quiero volcar en el. Ademas , cada vez mas tengo la sensación de que lo que ahora le esta ocurriendo a mi hijo, y por mas a mi mismo, no es una continuación de la historia anterior. Es mas bien iniciar un nuevo camino, no donde se cortó hace ya año y medio, sino en un lugar muy distinto, con fines distintos, con horizontes abiertos y por descubrir.
A mi mismo, como su padre, me pasa algo parecido. Con la distancia poco a poco se van aclarando las cosas, comprendiendo los motivos que llevaron a mi hijo a esa situación, comprendiendo mis fallos y errores, aceptando mis limitaciones, sin dramatismo y de forma constructiva, porque siempre he sabido y ahora mejor que nunca que los derrotismos y desesperanzas , aun cuando a veces son inexorables , no llevan nunca a ningun puerto y menos cuando alguien que es vulnerable como un hijo depende de ti.
Frente a mi tengo un camino que se acecha de paranoias y soledades, pero tambien de realidades positivas. Paranoias en forma de miedos que acechan, de recuerdos que a veces te inundan, de un sentido de la provisionalidad que se que debo controlar. Pero tambien frente a mi tengo la satisfacción intima de que el esfuerzo esta mereciendo la pena. Y eso me llena de fuerzas.
El camino es largo. Veo cosas que no me gustan en lo que me rodea y aun cuando son inevitables, tengo miedo a la carreras de obstaculos que es hoy en día vivir y que nos hace necesitar muchas fuerzas. Tengo miedo que mi hijo todavia no este fuerte, pero tambien tengo miedo a mis paranoias y que eso desemboque en una sobreproteccion. Durante todo este tiempo todo ha estado muy atado, por asi decirlo controlado. Tengo poco a poco que romper ataduras con mi hijo para que pueda volar. El camino, aunque gozoso , me da miedo y mas que nunca me obliga a continuamente cuestionarme a mi mismo. Por eso tengo la sensacion de caminar al borde del abismo. Pero siempre es muicho mejor que estar en el.
Pretendo en este blog nuevo seguir el camino y compartirlo con quien quiera leerlo. Eso me ayuda a pensar y a reflexionar sobre todo. Y si de paso a alguien le sirve, mejor.
A lo largo de 33 cartas, compartí con lectores que al comienzo no pensaba ni que fuesen a existir, todas esas vivencias, con mucha sinceridad, desde un anonimato , refugiado tras la pantalla y el teclado, lo cual me daba mucha libertad al expresar lo que sentia, lo que vivía , lo que intuía. Pase muchas horas volcando entimientos y pensamientos, conformando todos ellos una dura vivencia, la del abismo, la del padre de un hijo con depresión. Compartirlo me ayudaba. Reconocerlo publicamente tambien. Y poco a poco comencé a sentir una compañía en ese viaje sordido que me hacía salir aunque fuese por unos momentos de la soledad que sentía. Y eso me ayudaba a pensar, a sentir, a retomar fuerzas para un día a día muy duro.
Hoy todo va mucho mejor. Mi hijo recupera cada vez mas su normalidad, va a su colegio, poco a poco es menos vulnerable, su tratamiento se ha reducido bastante, retoma su vida, sus amistades, sus sueños y aspiraciones. Yo tambien poco a poco voy retomando mi vida, aunque como es normal, compruebo las secuelas y las consecuencias de todo lo vivido. Muchas cosas han cambiado, y quizas no sea malo que asi sea, pero necesito tiempo.
Podía haber continuado en el blog anterior, pero no correspondería con el titulo lo que quiero volcar en el. Ademas , cada vez mas tengo la sensación de que lo que ahora le esta ocurriendo a mi hijo, y por mas a mi mismo, no es una continuación de la historia anterior. Es mas bien iniciar un nuevo camino, no donde se cortó hace ya año y medio, sino en un lugar muy distinto, con fines distintos, con horizontes abiertos y por descubrir.
A mi mismo, como su padre, me pasa algo parecido. Con la distancia poco a poco se van aclarando las cosas, comprendiendo los motivos que llevaron a mi hijo a esa situación, comprendiendo mis fallos y errores, aceptando mis limitaciones, sin dramatismo y de forma constructiva, porque siempre he sabido y ahora mejor que nunca que los derrotismos y desesperanzas , aun cuando a veces son inexorables , no llevan nunca a ningun puerto y menos cuando alguien que es vulnerable como un hijo depende de ti.
Frente a mi tengo un camino que se acecha de paranoias y soledades, pero tambien de realidades positivas. Paranoias en forma de miedos que acechan, de recuerdos que a veces te inundan, de un sentido de la provisionalidad que se que debo controlar. Pero tambien frente a mi tengo la satisfacción intima de que el esfuerzo esta mereciendo la pena. Y eso me llena de fuerzas.
El camino es largo. Veo cosas que no me gustan en lo que me rodea y aun cuando son inevitables, tengo miedo a la carreras de obstaculos que es hoy en día vivir y que nos hace necesitar muchas fuerzas. Tengo miedo que mi hijo todavia no este fuerte, pero tambien tengo miedo a mis paranoias y que eso desemboque en una sobreproteccion. Durante todo este tiempo todo ha estado muy atado, por asi decirlo controlado. Tengo poco a poco que romper ataduras con mi hijo para que pueda volar. El camino, aunque gozoso , me da miedo y mas que nunca me obliga a continuamente cuestionarme a mi mismo. Por eso tengo la sensacion de caminar al borde del abismo. Pero siempre es muicho mejor que estar en el.
Pretendo en este blog nuevo seguir el camino y compartirlo con quien quiera leerlo. Eso me ayuda a pensar y a reflexionar sobre todo. Y si de paso a alguien le sirve, mejor.
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